martes, 19 de julio de 2022

Horrorscencion

Existierón una civilizacion que vivieron el horror en carne propia mucho antes que el gran cataclismo llegara. Se les conocia cómo los Yehmaitas, ubicados en uno de los lugares más fríos del mundo. De carácter fuerte y sobrio. 

Fueron grandes y hábiles guerreros, desarrollaron si propia tecnología valiendose de la magia y el conocimiento de las celulas y parásitos. Estos avances les condujeron por un camino sin retorno.

Experimentaron con la modificación celular, intentarón fusionar distintas criaturas para crear un ser superior y utilizarlo en batalla. Así fue como obtuvieron el poder sobre bestias terrorificas que poco a poco siguieron modificando pues no cocian la saciedad. 

Cometieron crimenes contra la vida misma, jugaron s ser dioses hasta que un día, en uno de sus laboratorios, fueron maldecidos por todos los dioses y sentenciados a una muerte horrenda y dolorosa.

Crearon una bestia única y letal. Imparable ante todos los ataques, su piel era tan gruesa y dura que se volvió impermeable, casi como el acero, por lo que las espadas, lanzas y flechas no tenian efectivad alguna. 

La bestia intentó escapar, asesinando a todos en el laboratorio, incluyendo a los otros experimentos. Lo único que parecía efectuarle algún daño era el fuego. 

Los pocos sobrevivientes decidieron cerrar todos los accesos a las instalaciones e incineraron él laboratorio deseando con todas sus fuerzas que esto lo detuviera y acabará con el. Si iban a morir, se irían con ese demonio.

De entre las llamas y el humo se camuflageaba un hedoe a sangre y las pesadas pisadas de la bestia sonaban cada vez más cerca. Hasta que vislumbraron una silueta enrome de la que sobrarían unas largas garras  y unas fauces tan grandes como la boca de un tiburón....

Uno de sus brazos y la mitad de su rostro estaban derretidos por el fuego, pero seguia avanzando lentamente hacia los sobrevivientes quienes no pudieron hacer nada para cambiar su fatidico destino. Todos hubieran preferido morir en las llamas antes que experimentar ese dolor absoluto que les arrancó los gritos más aterradores y que seguramente se escucharon incluso fuera del laboratorio.

Por desgracia para la humanidad no fue el fin de la pesadilla, pues está criatura logro abrirse camino fuera del complejo siguiendo su bacanal de muerte, acabo con toda la vida cercana a el, siguiendo los caminos que le conducirian hacia los pueblos y ciudades, las cuales por desgracia sufrirían por el mismo destino.

De aquellas familias, no quedó rastro. La ciudad cayo en ruinas. Y Horrorscencion se perdió en la historia, al menos, hasta que las rupturas del cielo aparecieron y los ejércitos obscuros le encontraron, uniendolo a sus filas de demonios donde pertenecia.

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