domingo, 20 de julio de 2025

Aceras

 Hay una edad (malditos años que se cuelan sigilosos y corrosivos transformando cada experiencia) en la que todo te parece una historia repetida.

Qué calor, cuánta gente, cuántas flores brotando de las aceras, cuánto silencio.

Parece que ni siquiera los autos hacen suficiente ruido, siento el cambio drástico de haber crecido en una de las ciudades más pobladas del mundo y ahora estar aquí. 


¿Por qué salí a la calle? Creo que lo comprendo de pronto. Vine a llenarme de calle porque soy hereje y no tengo una iglesia para refugiarme.


Salí para pensar, o intentarlo. Salí a encontrarme un poco, o perderme quizá. En estos momentos no hay mucha diferencia para mi, ambas son buenas opciones.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

A cada corazón compartido.

Hay recuerdos que regresan sin hacer ruido. Llegan despacio, como llega la tarde cuando uno está distraído mirando por la ventana. No anunci...