martes, 15 de junio de 2021

Integración

Y la sensación de no saber en donde estas, mientras despiertas de un rayo de luz. Ya esa luz deja de enceguecer y toma una forma. Se desprende el fractal infinito de incógnitas, aún la visión es incandescente y te desvelas. Empiezas a circular con la sensación eufórica, atraída, esperada, concluida y anhelada.

En ti soy otro, pulso mis ganas;

escribo, meo, cojo, bebo, bailo con ratas.

No hay muerte, no hay calma

contigo oleajes, lunas y saharas.

Hace galta una voz de varias bocas para mancillar los túpicos, los clichés, gritar con el habla común y corriente; entropecer el camino del afamado y poderoso.

Deyectar, blasfemar, vomitar y denunciar los hechos de nuestro tiempo que nos han convertido en esto, el instinto de la mosca y sus larvas, el ardor en las llagas, celo de nuestros aguijones, carne de las dentellados.

Volví sintonizado al universo, vibrante, alegre y con felicidad constante, volví errante, distante, atenuante, cambiante y cortante. Rabioso, furioso, forzoso, altanero y rebuscado. Vibre concordante, aleatoriamente seguro como molécula escamosa, molécula estrepitosa, súper condecoroso, ajeno y amable.

Para siempre recordarme que soy el uno con el todo, me fusiono en el extasis del ser yo, del partir y repartir, llegar a algún supuesto fin para cerrar la puerta y volver a abrirla otravez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

A cada corazón compartido.

Hay recuerdos que regresan sin hacer ruido. Llegan despacio, como llega la tarde cuando uno está distraído mirando por la ventana. No anunci...