Sé que no es tan difícil. Cuando uno busca algo, lo que importa no es dónde está, lo importante es verlo.
Para darse cuenta hay que entrecerrar los ojos y mirar al sol unos cuantos segundos. Después, alcanzarlo no es más que el proceso, un paseo hasta la puerta. pero presta atención: lo que importa es la puerta, siempre. Quédate con eso.
No pasa nada si no funciona: asómate, disfruta de las vistas, recupera el aliento, deja que el aire azote tus manos y sigue buscando tu puerta.
Es la única manera de avanzar y de encontrarse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario