martes, 2 de septiembre de 2025

Contra la soledad

Contra la soledad

Hay días en que la soledad pesa más que otros. No se trata de un silencio absoluto, sino de la ausencia de esas voces y rostros que me acompañan en los recuerdos: familia, amigos, momentos compartidos que vuelven a mi mente con nitidez. Cada memoria es como una chispa que ilumina, pero también recuerda la distancia.

En medio de este espacio, a veces me descubro necesitando esa fuerza interna que me mantenga en pie. No es una lucha dramática, sino una batalla silenciosa: la de no dejar que el aislamiento me haga perder el centro. Sé que basta con leerles, con escucharles aunque sea a través de mensajes o llamadas, para volver a sentirme cerca, para recordarme que pertenezco a algo más grande que este momento.

La soledad, al final, no siempre es enemiga. También enseña, también moldea. Pero confieso que se vuelve más llevadera cuando está acompañada de las voces queridas que me recuerdan quién soy y hacia dónde voy.

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