Nuestros cuerpos y la naturaleza tienen conexiones corporales y espirituales que se traducen en comuniones que trascienden a la simple similitud que existe entre nuestras formas y las de la madre tierra.
El amor no es algo que solo se experimenta como un sentimiento, es algo que debe entenderse de manera sana y abierta para saber hacerlo de manera abierta y sana también.
Mis ilustraciones hablan solas y, como puedes ver, cada uno de sus trazos está llena de sensualidad. Una naturaleza viva, desbordante y llena de sentimiento.
No me extraña en absoluto que esta zona sea fuente de inspiración para tantas mentes de artistas. Llevar el erotismo hasta la ironía creando composiciones llenas de poesía visual.
Transmitir el deseo, la pasión y el lado más lúdico de la sexualidad, con una intensidad que traspasa las imágenes. Vivimos en un mundo en el que nos escondemos para hacer el amor pero la violencia se practica a plena luz del día.
Qué sería de este mundo sin tantos artistas que descubren un mundo lleno de erotismo gracias a su forma de interpretar la sexualidad.
Con el tiempo el arte ha evolucionado de un arte “inocente” a uno más descarnado y directo, como lo observamos hoy. Todos tenemos la capacidad de contemplar una pintura (o escultura) que nos permite fantasear: con un mirada en big shot apreciamos las curvas, los cuerpos, las acciones, la atmósfera. Todo ello lo podemos recrear en nuestra memoria eso que nos hace sentido y que además permite expresar nuestra propia sensualidad y da forma a nuestra expresión erótica.
El arte, como se deja ver, crea un lenguaje que trasmite diversas emociones y el cuerpo desnudo ha sido el vehículo de expresión por excelencia a esa parte que alimenta la sexualidad de muchos espectadores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario