Sé tu propia musa.
Sea el lienzo o la taza de té caliente.
Sea la poesía escrita a la luz de las velas o las suaves melodías de las canciones, que te arrullan hasta quedarte dormido.
Sea la lluvia de los inviernos o la tenue brisa del océano.
Sea el cálido abrazo o la oscuridad que se encuentra debajo de los árboles del bosque.
Sé la aurora mientras baila para iluminar el cielo nocturno o la mariposa, emergiendo de su capullo cuando toma su primer vuelo.
Mira dentro de ti y descubre que la inspiración que has estado buscando ha estado dentro de ti todo este tiempo.
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