domingo, 23 de mayo de 2021

Represión Social

 México es un carnaval, con máscaras a cada paso, con excéntricos y ostentosos eventos creados para desviar la atención del mundo público. “Eludirse con palabras es igual a permanecer mudo.”

En nuestro amado México no hay víctimas inocentes, las hay casuales, ignorantes, irresponsables o desinformadas…. Pero ya nadie es inocente. El pasado 26 de septiembre del 2014, estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapa, en el estado de guerrero, fueron interceptados por la policía mientras se dirigían a una protesta en iguala.

Se cometió una terrible masacre en la que hubo muertos, heridos, desaparecidos y encarcelados, México aún sufre de autoritarismo.

En mi perspectiva noto que esta serie de eventos no son azarosos y se van avisando, a nadie le extraña que pase, lo que es de extrañarse es el hecho de que la sociedad normaliza, hace propia y ve como algo natural actos de crueldad, abuso y violencia

Años antes, durante el mandato de Díaz Ordaz, se reprimió la pluralidad de la ciudadanización, cuando los jóvenes coinciden con la corriente principal de pensamiento son un arma útil para el estado, dóciles, manipulables, obedientes….

…pero cuando lo jóvenes no se alinean, se convierten en el peor enemigo. Tlatelolco fue un acto de terrorismo de estado, pero en su momento los culpables fueron los estudiantes y líderes de movimiento. Al estado no le gustan las concentraciones masivas de jóvenes.

México tiene que trabajar en un respeto a la constitución y en establecer un dialogo con el presidente y su gobierno, yo considero que la renuncia de un mandatario no soluciona nada,

El “propósito social” d los medios de comunicación es el de vincular y defender el orden económico, social, y político de los grupos privilegiados que denomina el estado y la sociedad del país, porque nadie tiene derecho a privar de la libertad y la vida de otra persona sin importar la

México necesita más que nunca de gobernantes sensibles que escuchen y entiendan que la crisis de derechos humanos no son solo recomendaciones de organismos internacionales, mala prensa o cifras vergonzosas. Sino que detrás de esos señalamientos hay hombres, mujeres y niños asesinados, desaparecidos, torturados, abusados. Personas que como tú y como yo cargan con el dolor y con una injusticia que es responsabilidad de las autoridades por lo que hacen y sobre todo por lo que dejan de hacen.

La muerte de una persona es una tragedia, la muerte de millones es estadística.

Tenemos un esquema basado principalmente en el prohibicionismo que inicio en los años 70, un país lleno de mentiras, fraudes, bajo el régimen totalitario con una estructura piramidal donde se exige obediencia al pueblo.

Sin embargo, por razones increíbles y muchas d ellas ajenas a nosotros, permiten que la pirámide comience a colapsar y de ella deberían salir los individuos, mexicanos singulares, mexicanos que encuentren una manera totalmente propia de asumir su pertenencia, su sentido de identidad. No mexicanos uniformados, colectivos y transgénicos que no tienen soluciones, solo crean confusión y expanden la masa de pornografía mediática que los envuelve en la despersonalización.

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