Este es el color del estandarte bajo el cual he venido a escalar tu fortaleza nunca antes conquista.
Tuya es la culpa pues tus ojos son los que te han entregado a los míos.
De modo que, si vas a reconvertirme, me anticiparé para recordarte que tú belleza es la que te ha tendido una trampa está noche..."
Estás palabras son dichas por Tarquino a Lucrecia en el momento de asaltarla en su lecho, líneas de William Shakespeare en 1954. Hoy, estremece por la brutal manera de recrear una violación, el puerta se baso en los Fastos de Ovidio y se dice que también en la historia de Roma desde su fundación, de Tito Livio. Todo esto plasmado por su pluma, para cobrar la traición de sexto Tarquino, hijo de Lucio Tarquino el soberbio, séptimo y último rey de pureza. Lucrecia era la última elegida, si intimidad será invadida, si castidad y pudor ultrajados.
Este poema se tiene alrededor de la violencia masculina. Dónde los hombres presumen a la mujer como propiedad, hasta ejercer fuerza física. Para ellos, el cuerpo femenino es el botín. Ante el ultraje, Lucrecia toma la única desición que siente que le restituira la honra, quitarse la vida. El aviso de poder hace que el pueblo salga a las calles provocando la caída de la monarquía ey el restablecimiento de la República.
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