Pétalos blancos cubren los campos que fluyen llenos de lágrimas de duelo.
Y todos los corazones una vez nuevos, viejos y destrozados ahora quedan.
Dame alas para volar
para huir de este mundo tan frío.
Ahora mis palabras se esmerilan con cada aliento.
Aún así el odio arde salvaje, creciendo dentro de este corazón.
¿Cómo podemos proteger y luchar con nuestra diminuta alma?
Déjame brillar como el sol a través del miedo dudoso.
Y por ti, sólo por ti, daría cualquier cosa otra vez.
Dejando un rastro para que el amor encuentre el camino.
Me sumergiré en el fuego.
Derramare la sangre de mi deseo.
La última vez mi nombre se quemó en el cielo.
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