ella era preciosa.
Yo era un aburrido sin remedio
y ella era fascinante hasta el infinito.
Si las personas fueran lluvia
yo sería llovizna
y ella, un huracán.
Se rozan, se provocan, se adivinan Se persiguen, se esquivan, se lastiman Se descubren al borde del silencio Se consumen despacio en el ince...
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