ella era preciosa.
Yo era un aburrido sin remedio
y ella era fascinante hasta el infinito.
Si las personas fueran lluvia
yo sería llovizna
y ella, un huracán.
La batalla silenciosa que libramos contra nosotros mismos Hay luchas que el mundo puede ver. Problemas que se muestran en el rostro, dificul...
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