Crei poder ahogarlos en realidad, matarlos de hambre, enterrarlos en la mierda, acostumbrarlos al vacío, al silencio y la desesperanza. No me imaginé que pudieran estar vivos después de tanto tiempo.
Hambrientos de libertad.
Se rozan, se provocan, se adivinan Se persiguen, se esquivan, se lastiman Se descubren al borde del silencio Se consumen despacio en el ince...
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